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lunes, 29 de noviembre de 2010


mi sueño concretado

Si alguna vez soñé con un amor ideal,
si alguna vez dormí acunada por ese sueño,
si desde que era muy chiquita viví para ese sueño,
nada me hacía esperar tanto de él
como lo que la realidad me ha dado.
Es por eso que, cerca o lejos,
encaramado entre mis párpados
o limpiando mis abismos,
poniendo luz siempre en mis días más oscuros,
sacudiendo la inercia de mis noches más largas,
te tengo como al viento que acaricia mi cara,
te siento como el soplo que barre mis tristezas,
te quiero como al alma de mis sueños más frescos,
y te beso en el aire, y persigo tu huella.

jueves, 25 de noviembre de 2010

vos, aquí, esta mañana

Te pienso, te escucho,
te siento, te gozo,
te busco, te encuentro,
me pierdo y te toco.
Te canto, te llamo,
te sueño, te como,
te beso el silencio
de adentro del pozo.
Te quiero, te corro
por constelaciones;
te abrazo en el centro
de un cosmos helado,
hasta que las luces
cubren el vacío
y se cubre el cielo
de campos y ríos.
Te llamo y me invento
una nueva lengua,
que solo descifran
tu alma y las estrellas.
Te escribo en mi jerga
que no es lengua muerta,
sino la cadencia
de tu alma en la mía.
Y surgen miríadas.
Los agujeros negros
lanzan mil destellos
de luces de vela
y mezcla de estrellas.
Entonces sucede
lo que pasa siempre:
me fundo en tu estela
y venzo a la muerte.

martes, 23 de noviembre de 2010

Juan y José

Eran dos amigos que habían compartido cientos de cosas juntos. Un dìa, sin que nada lo hiciera prever, llegaron a una bifurcación del camino.
Se les ofreció , a cada uno por separado, la posibilidad de mejorar muchísimo su situación; pero para ello debían pensar egoístamente y no vacilar si alguna de las decisiones que tomaran llegaba a perjudicar a su viejo amigo.
Así lo hicieron: Juan no vaciló; antes que perjudicar a su amigo, prefería quedarse en su situación vigente en aquel momento. José tampoco: fue, y perjudicó a Juan.
Por esos días un tremendo alud proveniente de la montaña que enmarcaba la pequeña villa donde vivían, separó a la población en dos. La que quedó junto a la montaña, ahora, es conocida como Juan por los lugareños.
La otra, la que el río de lava dejó al otro lado, es llamada por todos...José.

martes, 16 de noviembre de 2010

ahora

Un día que empieza con toda la energía, en medio de un año que me tuvo de asombro o en asombro.
El altímetro de las emociones positivas alcanzó este año las simas del deconcierto y las glorias de la paz.
Empieza a irse el 2010,y con él se va mi balance: muchas de cal, varias de arena, pero sobre todo el capital de los sueños nunca resignados.
Así, da gusto.

domingo, 14 de noviembre de 2010

...

Cuando lanzamos una piedra al agua, ésta hace círculos concéntricos que llegan mucho más allá del punto al que se la arrojó.
Hace veinte años lancé una piedra al agua.
Hoy, los círculos amenazan con hundirme en no se sabe bien qué profundidades oceánicas...

viernes, 12 de noviembre de 2010

poema al pasar


Una mañana de sol que es un insulto,
un viento leve que desparrama sueños,
el indulto a los roces, besos, mimos,
y el cántico del viernes a voz en cuello.

Un arrabal cosnpicuo de misterios al paso.
Un cardenal dispuesto a volar el paisaje en pedazos,
con sus plumas de fiesta y su nube en el pico,
mientras una cigarra canta, y alguien desmiente.

Un aluvión de voces susurrando veranos
que no llegan ahora, tal vez nunca han llegado,
y una luz en el fondo de tus ojos cansados,
contándonos el cuento de aquellos días esclavos.

martes, 9 de noviembre de 2010

canto

El canto de los pájaros se oye desde mi habitación.
Bajo. Me instalo en mi "oficina".
El canto de los pájaros se oye desde aquí.
Voy al living a revisar las ventanas.
El canto de los pájaros se oye desde allí.
Como todos heredamos de los dioses la creatividad, nunca conformes con el maravilloso mundo que tenemos, todo el tiempo estamos inventando alguno "mejor".
Hoy acabo de inventarme uno donde todo el año es primavera.
Se ruega remitir cualquier reclamo a los pájaros.

domingo, 7 de noviembre de 2010

hoy

Un día tórrido en la ciudad. El viento arremete furioso, un viento caliente que, lejos de aliviar el sofocón, lo incrementa.
Las calles desiertas hacen que uno espere ver aparecer peregrinos en camello en cualquier momento.
Todo se mueve, por el viento, pero nada se mueve. O nadie. La comunidad ha quedado paralizada por un día que alguien teletransportó desde el Magreb a Venado Tuerto.
Adentro, no es más liviano.

jueves, 4 de noviembre de 2010

paìs

¿Adónde vas, país?
¿Qué signos te marcan el rumbo,
ahora que todo es confuso,
y hay un mar de caciques
sin indios?
¿Cuál será tu camino?
¿Alcanzarás a ver los signos
que te indiquen los pasos?
¿Sabrás adónde ir,
descabezado?

miércoles, 3 de noviembre de 2010

un paseo por mis cosas

En un día nublado, con anuncio de lluvia para esta noche, remontando la mañana para ver qué trae este nuevo día, mirando mi último cuadro y pensando que muy pronto no va a haber más espacio en este lugar para tantos cuadros...
Suman 18 los que están, un poco, colgados en la pared, otro poco, desparramados por el piso de ese mismo lado, y otro bastante, alineados en la pared de enfrente, contra la biblioteca, de resultas de lo cual hay que hacer un lío cada vez que se quiere dar un vistazo a los libros, a pesar de estar en vitrinas, y poder espiarlas "desde afuera", que, claro, no es lo mismo...Los libros, después de todo, son para tocarlos, para olerlos, para mirarles la contratapa, para disfrutarlos...y, presos de los cuadros, chillan por un poco más de atención desde hace meses...
No es que no lea desde hace meses, no. Pero los libros en uso están en el comedor, apilados sobre las sillas que no se usan (somos dos, y hay seis), y de allí los traigo y los llevo y los abro y los leo. Mi lugar oficial de lectura es la misma silla en la que como, y en la que escucho todo el día la radio. Nadie me mueve de allí. Y, si algún desprevenido lo hace, en la silla de enfrente, por ejemplo, me siento rara , ajena,.como de visita. ¿Obsesiva yo? Jaja.

lunes, 1 de noviembre de 2010

gracias

Gracias por el día. Gracias por la risa.
Gracias por la nube, que pasa y no pisa.
Gracias por el viento, y el café caliente.
Gracias por la música que tanto se siente.
Gracias por la hondura de tus pies descalzos.
Gracias por la nave de los mil milagros.
Gracias por la esquina, gracias por la amiga.
Gracias por la nena que vino a mi mesa.
Gracias por la charla de sus seis hermanos,
y por los cumpleaños que puntualizó.
Porque es día de fiesta: festejo estar viva.
Y, diría Mendieta...ay! "Que lo parió".