lunes, 18 de febrero de 2008

residencia en la Tierra

Llueve en Venado.
Una llovizna azul inunda mi alma.
Mi sobrina acaba de partir, después de tres semanas en casa.
Una canción inconfesable endulza mis oídos.
El tiempo parece haberse detenido, después de años de correr, frenético, huyendo vaya uno a saber de qué ignoto peligro.
Hoy todos los días son hoy, y siento que los que vendrán lo serán también.
Hace cinco días paró el motor del auto de mi espíritu. Me sorprendí. Me bajé, y para mi sorpresa, todo el paisaje, hasta entonces familiar, había cambiado.
Ya no me encontraba en la ciudad que me vio nacer, sino en el Ahora, un lugar que hace de cada ciudad mi ciudad natal, de cada rincón mi habitáculo, de cada lágrima una orquesta, tocando siempre el Himno a la Alegría.

sábado, 16 de febrero de 2008

de bueyes, más que perdidos, ausentes

Ayer leí, en un epígrafe del programa "Cuentos de Fontanarrosa", por canal 7,
la siguiente frase:
"Para el tallador de diamentes es sencillo amasar ravioles"!...¿No está genial? Con el típico humor del Negro, me disparó una serie de imágenes irreprimibles, que me remontaron a situaciones viejas y a cierta persona de la que, a pesar del paso de los años, conservo un recuerdo muy nítido.
No sé si es que estoy melancólica, o sencillamente, muy cansada de esta búsqueda en el aire, agotadora, interminable.
Como me dijo una vez una psocóloga, en Rosario: las señales son muchas; pero a mí parecen aclararme todo en un momento, como si "se hiciera la luz" en mi cabeza, y al rato estoy sumida otra vez en el laberinto infinito.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Ale Dolina, la poesía y el amor

Hoy quiero disentir con Ale Dolina, ese genio, a quien vi el viernes en el excelente programa de canal á, "Hemisferio Derecho".
Él dice que la buena poesía de amor es exclusivamente parida por el dolor; que los poemas felices de amor son siempre malos.
Me gustaría, por ejemplo, citar ciertas joyitas de mis cantautores más queridos: del Nano, "Poema de Amor", esa maravilla; o "Más que a Nadie", donde con un supuesto lugar común como el te quiero, hace una obra de arte; de Silvio, "El Sol No Da de Beber", un verdadero himno, quizás caído en el olvido, o, para citar otra, "Yo Te Quiero Libre". Y, por ejemplo, de Ismael Serrano, "No Estarás Sola".
Me parece, Ale, que en materia de poesía, como en casi cualquier otra materia, no valen las generalizaciones...

martes, 12 de febrero de 2008

¿Cómo describir la luz? La luz es indescriptible.
¿Cómo contar un amanecer a quien no ha tenido oportunidad de verlo nunca? ¿Acaso podremos prestarle nuestros ojos?
Tal vez sí, pero es preferible ayudarle a despertar los suyos.
Como dijo mi hermano del alma, mi grandísimo amigo Jesús de Nazareth: "No estás muerto; estás dormido".

sábado, 9 de febrero de 2008

hoy nací

Anoten la fecha, para conmemorar la efeméride en lo sucesivo:
Hoy, 9 de febrero, estuve todo el día naciendo; pero el parto se completó a las nueve de la noche (ex- siete de la tarde).
De modo que he nacido de Acuario.
Tengo Ascendente en Leo (siente de la tarde).
Y mi numerito (el 9) es el número de Aries.
A-no- taan-do, para los años por venir...Se aceptan regalitos agradables.
Muchas gracias.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Yo Soy Juan Derramasoles

Estoy escuchando un CD de María Elena (Rodolfa) Walsh, que tengo hace unos cuantos años, pero que evidentemente nunca había escuchado completo, porque, de ser así, recordaría perfectamente la canción que en un verso dice lo que el título de esta entrada; se llama "El Juglar", y al escucharla se me cayeron las medias que no llevo puestas...
Lo compré hace bastante tiempo, cuando mis sobrinas eran chicas, con la intención de regalárselos. Pero al ver los temas que tenía (La Cigarra", "Serenata para la Tierra de Uno"...), descubrí que, en realidad, era más para mí que para ellas.
Pues bien: hace un par de días lo rescaté de no se qué cajón olvidado, y hoy al ponerlo me quedé turulata con esta maravilla: "Yo Soy Juan Derramasoles, juglar de España"...Aaaaaaaaaaahhhhhhhhhh!!!!!!!!!!

domingo, 3 de febrero de 2008

¡hola!

Soltando las amarras de pasados muy viejos, hago votos de lluvia, en la ciudad danzante.
Estrangulo un minuto mientras cocino lento unos cuantos eones, a la luz de tu tea.
Me subo a tu pancarta de futuros felices, y te doy, te regalo, una esperanza adicional; para que cada cuento sea el último cuento, y el final esperado, el imposible final.
Sumerjo las petunias en un tren de esmeraldas, y mariposas nuevas van a revolotearlas. Vos me sacás entonces una foto privada, y de mi beso-escándalo a la cámara inmóvil surgen rayos, centellas, y luces de colores.
Para encontrarnos siempre del otro lado del verso, en el re-verso travieso de cada rima nueva; para jurarnos siempre que nunca, ni mamados, dejaremos el hilo que une mi mano a tu mano.