jueves, 31 de enero de 2008








"mí" priegunta...








Si la tarde pasa como dándose vuelta, si el silencio no se asoma ni a los perros de al lado...¿para qué buscar una razón, si la extraviaremos entre mil razones de barro, esos argumentos flacos que se caen sin asco cuando una ilusión los desplaza del trono?




¿Por qué no hincar el diente a futuros jugosos, en lugar de esta nada que transita las calles, siempre poniendo excusas a la mejor idea, para probar que el statu quo, que la rutina, son mejor "negocio"?




¿Por qué no delirarse y ponerse una capa roja sacada sabe Deus de qué arcón de recuerdos, y pasearse orondísimo por el barrio caliente, bajo el sol del verano en las calles sin árboles?




¿Por qué no agitar alto una bandera verde, pero no brasilera, sino una de largada? Para que, por ejemplo, todo el mundo reaccione, y se dé cuenta de una vez por todas de que hay que empezar algo, porque el reloj nos corre, y la inercia de nada entumece las piernas...




¿Por qué no saltarle al cuello, como un Drácula nuevo, a aquella insoportable profesora de antaño, y chuparle la sangre, ahora que está vieja, y escupirla en el barro, y hacer la "V" cantando?




¿Por qué no desterrar a ls piolas de siempre, esos que están tan apurados por vivir que ni siquiera tienen tiempo para darse cuenta de que eso no es "vida", sino un simulacro?




¿Por qué no navegar en barquitos de papel en un mar construido dentro de una pecera, y después (sí, después), echar a volar peces de todos los colores, que, cansados del agua, buscan aire del bueno?




¿Por qué no canturrear alguna canción de "aquéllas", que tararéabamos en la pieza del patio de la casa de nuestro mejor amigo del secundario, mientras él y sus cómplices zapaban rock and roll, y todo era ligero, y mañana era siempre, y estábamos tan apurados que lo que menos hacíamos era apurarnos?

miércoles, 30 de enero de 2008

un poema

No encontrarás la mar,
ni las gaviotas,
ni el ángel ciego
que se burló del trueno.
No encontrarás el sol
clasificado,
ni los montes
con puertas,
ni aquella estrella esclava
que tanto sonreía
ante tu excusa
para nunca jugarte,
ni en esquelas.
No encontrarás mis ojos
suplicantes,
ni mi mano vacía,
ni mi dolor
sin sombra.
Tan sólo una repisa
de recuerdos,
dulces como la muerte
cuando alivia.
Apenas un jirón de desacuerdos
acaso tan graciosos
como el día.
No encontrarás la mar
cuando me busques,
porque una vez nací
en el Atlántico,
y la marea ahora
está en mis venas,
yendo y viniendo,
desde vos al vuelo,
desde vos al trino,
desde vos al cauce
que inunda mi río.

lunes, 28 de enero de 2008

¡DVDs!

Estoy enloqueshhhhhhhhhhhhhhhhhida con el grabador de DVDs que le han instalado a mi compu.
Hasta ahora tenía solo grabadora de CDs, y me frustraba una y otra vez cuando el archivo bajado excedía los 702 MB y un cartelito me anunciaba que no había capacidad en el disco para grabarlo...
Fui una y otra vez a la casa de computación, que queda apenas a media cuadra de aquí, el encargado de ventas me decía siempre lo mismo: y, no, esa es la capacidad total...así que ese otro tipo de archivos no se puede grabar.
Hace diez días fui, y me atendió otro chico; al preguntarle si no existía ninguna posibilidad de grabar archivos más pesados que esos, me contestó: Claro...el grabador de DVD...
Así que hace unos días ando enloquecida, como decía, recopilando en estos disquitos plateados TODA la información de mis ídolos...Sin ir más lejos, en el que tengo actualmente en la máquina, hay uno del Nano en un Tribunal Popular, en el que se hace un juicio a la prensa española, y el Nano es uno de los testigos; data de 1990; el recital que dio Chico en el '98 (As Cidades), y los distintos lugares en que se desarrolló; el recital de Chico del año pasado, Carioca, y el recital del Nano en su primera aparición en Barcelona, después de recuperarse de su enfermedad, en el teatro Grec...¡Un festival p'al ojo y p'al oído!!!!!!!!

domingo, 27 de enero de 2008

Va un viejo (y brevísimo) cuentito:

JUEGOS

El chico pasó el aro alrededor de su cuerpo. Una, dos, tres veces.
Después, se trepó a una escalera curva que conducía a ninguna parte. Puso el pie en el último peldaño. Mirando adelante, lo único que veía era el cielo abierto.
Aventuró un paso más: puso un pie en el siguiente peldaño, imaginario. Siguió hacia arriba, hasta que lo perdí de vista.

miércoles, 23 de enero de 2008

y ahora...

Un viento caliente sopla las esquirlas del atardecer.
Mi memoria insiste en sacrificar imágenes idílicas en aras de rescatar documentos históricos.
La noche dista mucho de asomar, todavía. De a poco se desvanecen los últimos restos de la siesta (tardía).
Un pájaro que no veo surca un cielo que me es ajeno, mientras las calesitas árabes giran en una plaza lejana, allá por la terminal.
En la otra punta de la ciudad, la vieja estación de ferrocarril desmaya su silueta con la tarde.
Chicos, chicos de todo tipo, montados a sus motos, caminando, en bicicleta, atraviesan mi campo visual una y otra vez.
Un cartel de "Se Alquila" me aburre de nuevo, desde la vereda de enfrente.
Ahora recuerdo que mañana tengo que pasar por el kiosco, a buscar la nueva entrega de una colección que le estoy regalando a la mamá de mis sobrinas.
La gente viene a casa, a menudo a contar que no empezó bien el año. Y como, en general, cuando uno lo empieza con "la pata izquierda", tiende a tomar eso como un vaticinio, hay que sacar oráculos de todo tipo para jurar y perjurar que no, que no será así, que a medida que se acerca el 2012 el planeta crece en conciencia, aunque no parezca, y que todo se revertirá rápidamente, con el correr de los días.
Todo sea por aportar elgrano de arena de cada día a la paz mundial, empezando por el microcosmos de la paz del vecindario...

domingo, 20 de enero de 2008

Serrat: Discurso introductorio a la canción "Señora". 2007, Teatro Argentino de La Plata.

sábado, 19 de enero de 2008

entonces...

Qué puedo decir que no haya dicho ya.
Qué resorte habré de tocar para que suene diferente.
Qué longitud de onda cambiará mi discurso por uno más fresco.
Dónde están las musas que a otros se brindan tan generosamente.
En qué lugar recóndito de mi cerebro habrá quedado oculta la neurona que iniciaría la cadena que pondría en pie de guerra mi creatividad, en esta hora aciaga.
Por qué baúles habré de incursionar para extraer, impoluta, la perla de sabiduría que hará de esta entrada una entrada diferente, huyendo para siempre del malhadado rótulo de "una entrada más".
En qué idioma sugeriré las grafías necesarias para aportar algo nuevo a este reiterativo pandemonium de ¡lugares comunes!
La verdad es...que no lo sé.
De modo que me bato en retirada, con la esperanza de un mejor destino; por ejemplo, el que sin duda me depararán las sábanas cuando me escurra entre ellas a hacer la postergada siesta...
P.D.: Se ruega sinceridad; no me sienta bien el barroco, verdad?