domingo, 30 de marzo de 2008

adaggio levemente erótico en domingo

Desde el frío cuadrante de una pantalla
un hombre me pide que lo desnude.
No es un hombre cualquiera:
anduvo la Tierra
montado a lomos de una quimera.
Desde el vasto universo del monitor
ese hombre reclama mil atenciones;
no es nuevo lo que pide; lleva veinte años
atribuyendo a mi sordera que no decide
el letargo infinito en que nos movemos;
yo en círculos concéntricos,
él siempre al frente.
Desde el discreto cuadro aquí delante
un hombre me propone cosas diversas;
quien me vea sonrojarme ante la pantalla
no imagina siquiera que no es muralla
para su instinto y mi piel, la pantalla fría;
para mi sangre y su sed
esta letanía
de mirar sin tocarnos,
de ver sin vernos,
de que ya ni siquiera
pongamos cuernos
a esta espera tan larga
que ya es leyenda,
a ese sol que de lejos
mira mis piernas.

jueves, 27 de marzo de 2008

Detrás, está la gente

martes, 25 de marzo de 2008

un pequeño poema

Ronda la casa un silencio
que se parece a un aullido;
maúllan los tigres salvajes
en el eco de mi oído.
Huye la noche tramposa
por arrabales remotos,
mientras se excusa una aureola
de santo, sin sus devotos.
Rechina en el campo un gozne
que nadie sabe de dónde es.
En la ciudad, un murmullo
se va haciendo correr.
Algunos dicen: chimento.
Otros susurran: mentiras.
Yo creo que es la verdad,
de la que nadie se fía.

sábado, 22 de marzo de 2008

melancólica

Una luna que equivalga

a un nidito frío

es como la carrera

de la muerte pequeña

en el cauce de un río.

Proyectar soluciones

en lugar de pañales,

o ver amaneceres

donde se esconde un tigre

es balarle al destino

como oveja rebelde,

de un color que ni aun

el negro bien describe.

El otrora famoso

cauce aquel del destino

se pierde en los vaivenes

de sorpresas ausentes.

Y un himno de oraciones

que buscan sus oídos

divaga en mi cabeza

como mil casacabeles.

Pero pronto me canso:

un águila perdida

llora carroña y sangre

de alguna herida ajena.

Y las luces denuncian

nuevos aconteceres,

porque el amor que espero

no sale de la histeria.

jueves, 20 de marzo de 2008

desayunando con "él"

Feliz comienzo de un día que pinta para atípico...
Me desperté a las cinco y media de la mañana. Inicié Internet, hice aquí algunas cosas.
Hace un rato, ya desesperada por el consabido desayuno, y aunque había picado varias cosillas, o, sería más exacto decir: restos, de cosillas, que encontré en la heladera, me encaminé al Café de la Esquina, para saborear una de las riquísimas medialunas de Nuria que sirven allí. No había.
Mientras entraba un chico con una bandeja de medialunas (otras), y la moza me las ofrecía, fui planeando un encuentro cercano.
Así que, cunado la chica partió con el pedido, cerré los ojos y me dispuse a adelantar la meditación de la mañana.
De manera que respiré hondo, fui contando lentamente del 5 al 1, me introduje (con la mente, claro), en la puerta dorada de todos los días, entré después a la casa blanquísima, con cúpula semicircular, adonde se alberga mi Yo Superior, le di un buen abrazo, y después partí hacia la derecha, sin escalas, a la Casa Rosa de mi mente.
Una vez allí, en la Casa del Amor, desplegué el escenario del bar. Me vi a mi misma sentada a la mesa...y, frente a mí, "él".
Mientras le decía una y mil veces que lo quiero, que no es otra cosa que la más cruda, o no tan cruda, verdad, lo "veía" sonreír y hacer esa mueca tan suya de fruncir la nariz en un mohín adorable.
Después empecé a respirar hondo nuevamente, contando lentamente del 1 al 5. Abrí los ojos, y allí estaba la moza, con el pedido.
Qué comienzo de día tan adorable!...

miércoles, 19 de marzo de 2008

Jezabel

Ayer viajé a Rosario.
Se recibía mi amiguita Jezabel (digo amiguita, porque yo estoy más cercana a la edad de su madre que la de ella).
Tuvimos mil trastornos en la ruta, entre ellos un piquete que primero nos demoró muchísimo y finalmente nos desvió de la ruta.
Cuando llegamos, Jelly estaba en la calle, con los tres o cuatro amigos que permanecían allí, el pelo todo untado con huevo y un aspecto lamentable, pero con una sonrisad e oreja a oreja...Su hermana (Jor, a quien ya he nombrado antes, que en quince días se recibe, también), llevaba un "preparado" de huevo, yerba, salsa, y no sé cuántas cosas más, que le vació generosamente en la cabeza.
Después nos fuimos a comer una pizzas al bar de laesquina de esa facultad, la UAI, donde Jezzy acababa de recibir su título de psicóloga.
El "tufo" que desprendía Jezabel era insoportable, especialmente para los que nos encontrábamos más próximos a ella, jaja.
Finalmente fuimos a su departamento, donde Jezzy se bañó (AAAAAHHHH!!!...), y, luego de haber dejado a Jor en su casa, nos volvimos para Venado, esta vez con Jezabel en el auto. Llegamos aquí a las ocho.
Sí que fue el "Anochecer de un día agitado"...

lunes, 17 de marzo de 2008

Estoy un poco cansada de seguir haciéndole propaganda a un tipo que me vuelve loca con sus ambigüedades, y que a la hora de los bifes, me ignora olímpicamente...pero en fin: es más fuerte que yo.

Acá va Taconeando. Una de las facetas que más me gustan de Serrat es cuando se mete a cantar tangos...y, como se verá, hasta a bailarlos.


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