poema con verso huido
Esta mañana amanecí
con un verso en la cabeza.
Un verso que cobró alas
y se fue lejos de mí.
Hablaba de apostillas;
no recuerdo lo que eran,
y sin embargo mi canto
olía tanto a primavera...
Una primavera ajena,
remota, extranjera, otra.
Mi primavera importada:
por el momento, boreal.
El verso se fue a pasear,
y aunque lo reclame a gritos
tal vez aparezca solo
en día a determinar.
Mientras tanto, mi consuelo
(me quisiera consolar)
es hacer un verso nuevo,
y depositarlo cerca,
a la vista, bien a mano;
por ejemplo...por acá.
miércoles, 31 de marzo de 2010
sábado, 20 de marzo de 2010
de tú a tú
En el puente entre ayer y nunca
extravié mi pañuelo de colores opacos.
En el canal entre Ayer y Siempre
libélulas con guantes
escondieron mi risa.
Hoy llego al otro puente,
ése, el cierto, el mío.
El que conecta Siempre
y Siempre, a los dos ríos.
Allí, casi en el suelo,
allí, como escondido,
un gorrión malherido
trae en su pico , flores.
Alguna muy blanquita,
dos más, tornasoladas.
Es la cita secreta
que hice con mi amor:
dijimos, sin decirlo,
que un día encontraríamos
un pañuelo violeta
y un sol multicolor.
Ahora vemos girando
al Sol en el espejo.
Ahora vemos caer
la máscara del miedo.
Y en el medio, ese grito,
el grito silenciado,
canta en miles de lenguas
que se vuelven...pasado.
Y es una Sola, Viva,
la Lengua Madre, estrella
de todas las películas
y de todos los cuentos.
La lengua que en silencio
cumple ahora la cita
donde el amor estalla.
Y somos éstos: nuevos.
En el puente entre ayer y nunca
extravié mi pañuelo de colores opacos.
En el canal entre Ayer y Siempre
libélulas con guantes
escondieron mi risa.
Hoy llego al otro puente,
ése, el cierto, el mío.
El que conecta Siempre
y Siempre, a los dos ríos.
Allí, casi en el suelo,
allí, como escondido,
un gorrión malherido
trae en su pico , flores.
Alguna muy blanquita,
dos más, tornasoladas.
Es la cita secreta
que hice con mi amor:
dijimos, sin decirlo,
que un día encontraríamos
un pañuelo violeta
y un sol multicolor.
Ahora vemos girando
al Sol en el espejo.
Ahora vemos caer
la máscara del miedo.
Y en el medio, ese grito,
el grito silenciado,
canta en miles de lenguas
que se vuelven...pasado.
Y es una Sola, Viva,
la Lengua Madre, estrella
de todas las películas
y de todos los cuentos.
La lengua que en silencio
cumple ahora la cita
donde el amor estalla.
Y somos éstos: nuevos.
viernes, 5 de marzo de 2010
una extraña canción
Mi amor, el sol, me dijo
que volarían los ángeles.
Yo siempre le he creído.
Por tanto, le creí.
Un ángel escondido
aterrizó en mi cuadra.
Un perro que le ladra
me puso sobre aví.
Estaba confundido:
creía ser un ángel,
pero perdió las alas,
y no tenía permí.
De modo que irradiamos
su angélica miseria
un ángel de la guerra,
mi amor el sol, y yo.
Hasta que el ángel triste
partiera furibundo,
y remontara vuelo,
digamos, a París.
Allí, irradiando el Louvre,
oyó a la Mona Lisa
un canto que le sale,
aún, de la nariz.
Franchute canta el diablo,
que está muy solo y viejo.
Pero son dos pendejos
el sol, y aquel gurí.
De modo que, don diablo,
disfrazado de ángel,
permítame avisarle
que El Diablo sabe más:
y sin disfraz alguno
él se trasmuta en Ángel.
Digamos, por ejemplo,
el Angel del Jamás.
Pour chanter des chansons---
par exemple, de gloire.
Et en chantant notre gloire
on peux oublier de toi.
Mi amor, el sol, me dijo
que volarían los ángeles.
Yo siempre le he creído.
Por tanto, le creí.
Un ángel escondido
aterrizó en mi cuadra.
Un perro que le ladra
me puso sobre aví.
Estaba confundido:
creía ser un ángel,
pero perdió las alas,
y no tenía permí.
De modo que irradiamos
su angélica miseria
un ángel de la guerra,
mi amor el sol, y yo.
Hasta que el ángel triste
partiera furibundo,
y remontara vuelo,
digamos, a París.
Allí, irradiando el Louvre,
oyó a la Mona Lisa
un canto que le sale,
aún, de la nariz.
Franchute canta el diablo,
que está muy solo y viejo.
Pero son dos pendejos
el sol, y aquel gurí.
De modo que, don diablo,
disfrazado de ángel,
permítame avisarle
que El Diablo sabe más:
y sin disfraz alguno
él se trasmuta en Ángel.
Digamos, por ejemplo,
el Angel del Jamás.
Pour chanter des chansons---
par exemple, de gloire.
Et en chantant notre gloire
on peux oublier de toi.
domingo, 28 de febrero de 2010
escuchando al Joaco
El elfante está ciego,
me lo ha batido Joaquín,
mientras yo mezclo los huevos
de esta tortilla de acero
que cocino para mí.
Y sigue Joaquín diciendo
algo raro: el hombre bala
se perdió por la ventana
al querer sobresalir.
Pero si sirven vinagre
en la cena de esta noche
lo dejo, y que le aproveche
a todo el que sea cobarde:
prefiero a mi pequeñín.
Que no miente cuando canta
ni dice verdades bobas
cuando jura lo que quiere
que jure, un juez trasnochado;
que sabe más de pecados
que de justicia divina.
¡Era hora de que diera
gusto genuino ser mina,
si es la del lápiz que empuña
el mago del trampolín,
a la hora de hacer versos
con papelitos que trae,
presos, en su botiquín,
de enfermero del planeta!.
Y hasta da orgullo ser tieta
de portentos ilegales
nacidas pa'ser artistas
mientras juegan a curar.
Así, vale asegurar
que quiero una vuelta más
de este gûisqui de los dioses,
que inauguré dando coces
a las estrellas lejanas.
Mostró la televisión
la sarta de obscenidades
que hacía yo, sentada sola,
y abrigada hasta los huesos,
al mirar televisión.
Visca el orfanato ingrato
que albergó mi adolescencia,
y visca la comparencia
de todos los animales.
Ustedes no se molesten,
pues no fueron invitados.
Espíen tranquilos, nomás,
que desde acá registramos
las caras de pelotudos
que ponen cuando se creen
que me tienen en sus manos...
El elfante está ciego,
me lo ha batido Joaquín,
mientras yo mezclo los huevos
de esta tortilla de acero
que cocino para mí.
Y sigue Joaquín diciendo
algo raro: el hombre bala
se perdió por la ventana
al querer sobresalir.
Pero si sirven vinagre
en la cena de esta noche
lo dejo, y que le aproveche
a todo el que sea cobarde:
prefiero a mi pequeñín.
Que no miente cuando canta
ni dice verdades bobas
cuando jura lo que quiere
que jure, un juez trasnochado;
que sabe más de pecados
que de justicia divina.
¡Era hora de que diera
gusto genuino ser mina,
si es la del lápiz que empuña
el mago del trampolín,
a la hora de hacer versos
con papelitos que trae,
presos, en su botiquín,
de enfermero del planeta!.
Y hasta da orgullo ser tieta
de portentos ilegales
nacidas pa'ser artistas
mientras juegan a curar.
Así, vale asegurar
que quiero una vuelta más
de este gûisqui de los dioses,
que inauguré dando coces
a las estrellas lejanas.
Mostró la televisión
la sarta de obscenidades
que hacía yo, sentada sola,
y abrigada hasta los huesos,
al mirar televisión.
Visca el orfanato ingrato
que albergó mi adolescencia,
y visca la comparencia
de todos los animales.
Ustedes no se molesten,
pues no fueron invitados.
Espíen tranquilos, nomás,
que desde acá registramos
las caras de pelotudos
que ponen cuando se creen
que me tienen en sus manos...
miércoles, 24 de febrero de 2010
canción de dos
Después de todo estamos vivos,
más vivos cada vez.
Con hambre de justicia
y mucha, mucha sed.
Cruzando el horizonte,
cantándonos los cuentos.
Cantamos con las tripas
Después de todo estamos vivos,
más vivos cada vez.
Con hambre de justicia
y mucha, mucha sed.
Cruzando el horizonte,
cantándonos los cuentos.
Cantamos con las tripas
el son del corazón.
Estamos vivos, nuevos,
nuevos en cada aliento,
que no nos suprimieron
los garantes del miedo.
Vivos. Vivos y ciertos,
felices, irredentos.
Sin verguenza ninguna
de cicatriz ni hielos.
Y mientras se despierta
nuestra canción de dos,
que abre los ojos siempre,
diez veces por segundo,
el latido del mundo
latiendo en nuestro pecho
desparrama aleluyas
por nuestros ojos nuevos.
viernes, 19 de febrero de 2010
jueves, 18 de febrero de 2010
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