jueves, 18 de julio de 2013
sábado, 13 de julio de 2013
Quién iba a decirme
que este largo exilio
de mí
me llevaría tan cerca,
tan cerca
de vos.
Quién me advertiría
llegada la hora
que al fin del invierno
llegaría la risa.
Quién festejaría
conmigo, la ofrenda
de mis manos secas,
para tu caricia.
Qué oráculo extraño,
qué cruel pitonisa,
intentó taparme
el Sol, con su dedo.
Si nada lo logra.
Todos los intentaron.
Te quiero en mi Ahora.
Ya murió el pasado.
que este largo exilio
de mí
me llevaría tan cerca,
tan cerca
de vos.
Quién me advertiría
llegada la hora
que al fin del invierno
llegaría la risa.
Quién festejaría
conmigo, la ofrenda
de mis manos secas,
para tu caricia.
Qué oráculo extraño,
qué cruel pitonisa,
intentó taparme
el Sol, con su dedo.
Si nada lo logra.
Todos los intentaron.
Te quiero en mi Ahora.
Ya murió el pasado.
lunes, 17 de junio de 2013
Me viste corriendo
por playas remotas.
Me oíste cantarle
mi protesta, al monte.
Sentiste mi duda
como una espada.
Cantaste mi suerte
sin doblar la espalda.
Y después de todo,
del largo trayecto
que juntos hicimos
de ayer al presente,
me queda latente
el beso que no dimos,
me queda un proyecto
sin medio aliciente.
por playas remotas.
Me oíste cantarle
mi protesta, al monte.
Sentiste mi duda
como una espada.
Cantaste mi suerte
sin doblar la espalda.
Y después de todo,
del largo trayecto
que juntos hicimos
de ayer al presente,
me queda latente
el beso que no dimos,
me queda un proyecto
sin medio aliciente.
sábado, 8 de junio de 2013
En la escasa preñez
de una sílaba hueca
me persigue un después
disfrazado de abuela.
En el manso fluir
de dos dedos de frente
me carcome el poniente,
dentro de un alelí.
E el fresco doblez
de tu cara de nada
se me escapó una bala
sin ningún tiroteo.
Esto mismo que leo
en tus ojos chiquitos
me desata la senda
que voló el pajarito,
tan lejos de tu agenda,
tan cerca de los mitos.
de una sílaba hueca
me persigue un después
disfrazado de abuela.
En el manso fluir
de dos dedos de frente
me carcome el poniente,
dentro de un alelí.
E el fresco doblez
de tu cara de nada
se me escapó una bala
sin ningún tiroteo.
Esto mismo que leo
en tus ojos chiquitos
me desata la senda
que voló el pajarito,
tan lejos de tu agenda,
tan cerca de los mitos.
sábado, 1 de junio de 2013
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