martes, 29 de junio de 2010

con frío, para vos

Te pienso en el bar.
El frío taladra toda piel.
Cuando recuerdo aquel
pensa que sempre hi soc
súbitamente sé
que no necesito añorarte,
ni preguntarme si,
ni siquiera extrañarte.
Súbitamente sé
que las flores que veo
en todas las plazas
en que otros humanos
ven naturaleza muerta,
las has plantado vos,
en el centro de mis ojos,
en el centro de mi pecho,
en el centro de mi alma.
Y si digo te quiero
y parece trillado
vos bien sabés que he dado
la vuelta a este planeta
buscando la receta
para esquivar tu abrazo.
Y he caído de bruces
en tus brazos abiertos,
que me guiñan que mienten
mientras gritan que es cierto.

miércoles, 23 de junio de 2010

nueva historia

Húmeda de sal, la marea vuelve.
Trae ostras que se fueron, trae guijarros.
Arriba, las nubes se cierran
sobre un cielo que alguna vez fue azul.
Lejos, el monte cuenta
historias de invasores y de carros,
de navidades muertas
al albur.
Las calles susurran cuentos
de valentías que no fueron,
de monstruos sagrados,
de viejos cacharros.
Una pena sin pena
vaga por las arenas
con la luz.
Y decreta que es tiempo de nueva siembra,
de volver a patear el tarro,
de dejar en la historia vieja
ese aroma gastado a blues.

lunes, 21 de junio de 2010

sábado, 19 de junio de 2010

Y ando volando en cuotas por distintos escenarios, mirándome el invierno como quien ve espejismos, sintiendo primaveras en cada árbol desnudo, cantando tonaditas con el pájaro ausente.
Y ando...adivinando estrellas tras el manto de nubes, enarbolando flores por sobre hojas secas, bailando valsecitos en la calle vacía, reinventando los mitos en cada esquina suelta.
Y ando...lloviéndome de risa mientras miro tu cara , la más perfecta y muda evocación de un ángel, cantando, desafinando, bailando, hasta nadando, por mares celestiales con peñascos de nubes...mientras llueve, o no, o hace lo que quiere, este tiempo tan viejo que no es el de mi alma, y yo lo miro quieta fingir el simulacro de algún nuevo día gris, mientras en mi pecho, callada, pero a gritos, la primavera estalla.

lunes, 14 de junio de 2010

autistically

Miro una carta: "Hermanita de la luna a mi hermanita de la Tierra". Autismo. Qué decir.
A veces me pregunto si no seré un tanto autista, también...siempre colgando de una estrella, siempre dialogando con el sol.
A veces me pregunto si a tanto eufórico cultor de la exposición pública a ultranza, a tanto careta que pulula por la tele cada vez con mayor temeridad, no le vendría bien una buena temporada de autismo, de ausentarse en alguna otra galaxia y dejar un poco en paz la vista, los oídos y las aletargadas neuronas de tanto televidente.

martes, 8 de junio de 2010

En el pasaje de la fantasía a la realidad, del me parece al tengo certeza, del haría al hice, hay como un suspenso de muerte, como un compás de desespera, como una latencia infinita.
En la suerte echada hay una sentencia de pongo la cuarta, las marchas atrás quedan definitiva, irremediablemente atrás, lejos, en un pasado que ya no hemos de mirar.
Del dicho al hecho hay multitud de matices que desaparecen para (una vez asumido el hecho) entrar a florecer en un color nuevo, en un universo diferente, en una dimensión distinta.
Del potencial al presente del indicativo hay una sensación de acabóse, de punto y aparte, de recta final.
El amor bendiga esa recta.

viernes, 28 de mayo de 2010

mientras llega la hora de ir al café

Caetano dulcemente desgrana cantatas mientras mi alma vuela cazando serenatas. No llegan al balcón: estoy abajo. Mi oficina y la compu me reclaman. Cada cuatro minutos veo el reloj, a punto de atacar las medialunas que en el Bar de la Esquina no me sirven, pues
ainda nao chega a fortuna.
Me distraigo paseando por un verso que alguien dejó caer a mi derecha. La brecha en mi cerebro está batiendo que esos benditos versos son ajenos. Jamás, los invitados a mi fiesta, mecharían esas vulgaridades con el alma volando que bautiza los cielos con mil cantos malabares.
Otro verso a mi izquierda. ¿El remitente? Un gorrión que pasó a la madrugada. Y su vuelo bajito me desmiente que busque latitud inesperada.
Leo el verso: me sopla que un poeta, lejano, extranjero, enfant terrible mimetizado en gran señor para las masas, acumula en su casa figuritas de fotos que los mails dejan al paso. Que le gusta la variedad por vicio, que es galante, cambiante, hasta travieso. No importa sin con barriga o piel y huesos: siempre guarda conquistas por delante.
"Menazame", señor de las mil caras. Atrevete a hacerme una más de la lista. Yo me guardo tres ases en las mangas. Los tres tienen mi firma.