Acabo de leer a Ismael Serrano, y creeme si te digo que erizan la piel sus entradas. Una prosa tan cuidada, tan rica en metáforas, tan poética...Pero, en definitiva, no sé por qué te cuento esto.
Sí, tal vez sea porque yo no podría vivir en un mundo sin palabras, y hoy que los jóvenes Nueva Era amenazan con legarnos un mundo que será puramente de imágenes y sonido, las palabras, las benditas palabras, quedan así relegadas a un quincuagésimo plano, al que ni ellas ni yo (ni Ismael Serrano, seguramente) nos resignaremos.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
domingo, 20 de noviembre de 2011
reflexión de madrugada
Los sonidos de la noche zumban, molestan, invaden.
Una aureola de quiensabe viene a mofarse del sí.
Un canto que yo intuí canta lejos,y lo escucho.
Mucho más de lo que di se asoma ahora a mi vera.
Cuál será aquella bandera que las abarque a todas...
Si es por moda o es por vicio no lo sé, pero lo cierto
es que levantando el muerto, el mundo ha perdido el juicio.
Una aureola de quiensabe viene a mofarse del sí.
Un canto que yo intuí canta lejos,y lo escucho.
Mucho más de lo que di se asoma ahora a mi vera.
Cuál será aquella bandera que las abarque a todas...
Si es por moda o es por vicio no lo sé, pero lo cierto
es que levantando el muerto, el mundo ha perdido el juicio.
martes, 8 de noviembre de 2011
gracias
Cuando se dice que corrió mucha agua bajo el puente, rara vez la referencia habla del cambio de un desastre por una epifanía. Este es mi caso.
Venía rota, quebrada, partida en mil pedazos.
Fue entonces cuando alguien me contactó con Silvina, y Silvina me contactó con la biodanza.
Fue entonces cuando dejé de llorar por el amor perdido y empecé a aferrarme a la canción de Maná: "El verdadero amor siempre perdona".
Gracias, Silvina. Gracias, Maná. Gracias, VIDA.
miércoles, 31 de agosto de 2011
Durante mucho tiempo me creí que había alcanzado un estado casi sabio. Dicen que no hay más tonto que el que cree ser sabio.
Este año se me empezaron a caer los ladrillos de mi castillo de arena. Entonces descubrí que lo que había detrás de tanta lectura, tanto curso de reiki, tanto maestro, era un montón de nada disfrazada durante mucho tiempo de "algo", algo misterioso e inasible que el único misterio que contenía era el de contener...nada de nada.
Este año se me empezaron a caer los ladrillos de mi castillo de arena. Entonces descubrí que lo que había detrás de tanta lectura, tanto curso de reiki, tanto maestro, era un montón de nada disfrazada durante mucho tiempo de "algo", algo misterioso e inasible que el único misterio que contenía era el de contener...nada de nada.
viernes, 26 de agosto de 2011
La terraza inhóspita, como siempre.
Un par de gorriones removiendo ramitas en un rincón.
Un silencio de convento invadiéndolo todo.
De repente, una horda de chicos que va a tender la ropa, encargo de mamá.
Un calzoncillo al suelo. Un par de repasadores voladores.
Y más gorriones, y más gente, y más revuelo.
Hasta que todo vuelve a la normalidad.
domingo, 21 de agosto de 2011
martes, 12 de julio de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



